miércoles 11 de enero de 2012
martes 10 de enero de 2012
http://www.laverdadsobrelacomida.info/
viernes 6 de enero de 2012
El sistema nervioso central
Las plantas no tienen sistema nervioso central, ni nada similar a un cerebro. Cuando nos pinchamos un dedo con una espina, esa información es comunicada por el sistema nervioso al cerebro, donde se genera la sensación de dolor. Por ello, sólo los seres con un sistema nervioso central pueden sufrir o sentir placer. Una planta no posee nada similar que le permita sufrir.
La diferencia fundamental a nivel psicológico es que una planta no tiene una "percepción mental" de su vida. Los animales somos conscientes de estar vivos. Experimentamos nuestra vida, sufriendo si nos dañan y disfrutando de nuestra existencia. Huimos de las sensaciones desagradables y evitamos la muerte.
Una planta no percibe su propia existencia. Podemos decir metafóricamente que "no hay nadie " dentro del tallo de una planta, por lo que no podemos perjudicar a nadie al cortar una hoja. Para decirlo de otra manera: la plantas no son "sujetos de una vida".
¿Por qué las plantas carecen de sistema nervioso?
La razón de ello es que su estrategia evolutiva de supervivencia es distinta a la de la mayoría de los animales. La capacidad para sentir dolor es una característica seleccionada por la evolución para que los animales podamos huir de posibles peligros. Si acercamos los dedos al fuego sentimos el dolor que nos avisa que si no apartamos con rapidez la mano sufriremos graves quemaduras.
A las plantas, ancladas como están en la tierra, este mecanismo de alarma les sería, no sólo innecesario, sino incluso muy perjudicial (inmaginaos sentir dolor sin poder huir). Su estrategia de supervivencia es completamente distinta y no requiere de capacidad para sufrir.
¿Por qué las plantas es uno de los temas favoritos de los no vegetarianos?
Los vegetarianos tenemos que responder innumerables veces sobre las plantas, pero en muy pocas ocasiones son preguntas sinceras. Para la mayoría el decir "las plantas también sufren" es una forma rápida de justificar su consumo de carne, evitando pensar en serio sobre el tema.
Hay que tener en cuenta que en las conversaciones muchas veces usamos ciertos argumentos que sabemos falsos pero que nos dan ventaja para "llevar razón". Es facil sospechar que detrás de "las plantas tambien..." no suele haber un interés real sobre el destino de las plantas.
Debemos tener siempre presente que hablar sobre el vegetarianismo con alguien no vegetariano genera muchas emociones. Las personas se suelen sentir atacadas, pues se les sugiere que en cada comida están cometiendo un acto inmoral contra los animales. (Por ello, quizá el peor momento para hablar de estos temas sea la hora de la comida). Sea como fuere, la verdad es que "las plantas" es una salida rápida poco meditada contra el vegetarianismo.
Hay, sin embargo, otras personas con creencias religiosas que dan sinceramente cierta importancia a la vida de las plantas como individuos. Frente a ellos, no nos queda más que respetar su opinión mostrándoles la nuestra y hacerles entender que aunque crean que las plantas sientan, esto no es justificación suficiente para matar a los animales. Es, pese a todo, extraño que alguien se vea fuertemente preocupado por las plantas y al mismo tiempo niege al importancia del vegetarianismo y los derechos de los animales.
¿Odio a los vegetales?
Los vegetarianos no tenemos especial manía a las plantas, simplemente no existe ninguna certeza científica de que estemos perjudicando a alguien cuando las usamos. Si se descubriera que detrás de una planta hay un individuo que teme por su vida, los vegetarianos seríamos los primeros en tenerlo en cuenta para buscar alternativas y evitar así perjudicarlas, como ya hemos hecho con los animales.
jueves 5 de enero de 2012
¿Qué es comer carne?
Tu Salud
Las grasas de la carne animal aumentan en un 40 por ciento más de posibilidades de sufrir cáncer y corren un mayor riesgo de padecer enfermedades cardíacas y muchas otros males como infarto, obesidad, apendicitis, osteoporosis, artritis, diabetes e intoxicación alimentaria.
Ahora, ¿esperarás estar irremediablemente enfermo para tomar conciencia? ¿O prefieres comenzar a amar tu cuerpo ahora mismo?
Por otra parte, la carne contiene grandes acumulaciones de pesticidas y de otros productos. Sino –por ejemplo-, no sería posible mantener el aspecto rojizo de la carne durante días considerando la rapidez de la putrefacción de un cadáver. Para ello se utiliza nitrito, compuesto altamente cancerígeno (de otra forma, la carne que compras en el supermercado tendría un color gris-verdoso).
Si fuéramos carnívoros por naturaleza, tendríamos garras y dientes para triturar la carne. Si lo fuéramos, nuestro intestino no sería excesivamente largo (mide 12 veces la longitud de nuestro cuerpo), ya que la carne debe pasar rápidamente por el organismo debido a la velocidad de su putrefacción. Si nos informamos, veremos que nuestro aparato digestivo comparte más carácteristicas con el de una vaca que con el de un león.
Ciertamente, necesitamos proteínas y la carne es una rica fuente de ellas. Sin embargo, existe una diversidad de alimentos más sanos y aún más ricos en proteínas, como la gran diversidad de legumbres y cereales, la quinoa, los vegetales y su combinación con hidratos de carbono, y la soya y sus derivados.
Los Animales
Ya es sabido que los animales de las granjas industriales son tratados como máquinas. A los pocos días de haber nacido, por ejemplo, a los pollitos se les quema el pico con un cuchillo candente. Los bueyes y los cerdos son castrados sin anestesia. Todos estos animales pasan sus cortas vidas en lugares abarrotados y llenos de amoníaco, y muchos de ellos están tan hacinados que ni siquiera pueden girar ni extender un ala. Muchos no pueden ni respirar aire fresco hasta que se los empuja y se los golpea para meterlos en camiones y darles un horripilante paseo hasta el matadero, con frecuencia a temperaturas extremas y siempre sin comida ni agua. Se cuelga a los animales boca abajo y se les corta la garganta, normalmente mientras todavía están conscientes.
Y al comer carne, estás siendo cómplice de esa crueldad.
El Hambre Mundial y el Medio Ambiente
Si conserváramos nuestra provisión de cereales y se la diéramos a los seres humanos mal nutridos, en lugar de dársela al ganado, se podría nutrir fácilmente a todas las personas crónicamente subalimentadas del planeta.
Aproximadamente, el 90% de la avena, el 85% del maíz y el 80% de la soja producida en los Estados Unidos se da al ganado. La comida que se ahorraría si todos los humanos consumieran sólo vegetales, bastaría para acabar varias veces con el hambre actual en el mundo.
Muchos países en desarrollo han expandido su producción animal para la exportación mientras su pueblo padece hambre. Por ej., en Guatemala, cerca de la mitad de los niños menores de 5 años pasan hambre, mientras su país exporta millones de toneladas de carne a los Estados Unidos cada año.
Un tercio de todos los alimentos básicos consumidos en los Estados Unidos se emplean en la producción de dietas cárnicas, así como más de la mitad del agua consumida en todo el país. Una persona que no consume carne puede ser alimentada con menos del 10% del agua necesaria para un carnívoro. Los desechos de la agricultura animacontaminan las aguas 3 veces más que cualquier otra actividad industrial.
Las técnicas de cría intensiva necesarias para producir dietas cárnicas han ocasionado la erosión de gran parte de la superficie terrestre. Millones de hectáreas de bosques productivos y diversos tanto en zonas templadas como tropicales, han sido talados y son destinados a pastos para el ganado, alterando así ricos ecosistemas-pulmones de nuestro planeta.
La carne es el alimento más antieconómico, cruel e ineficiente que podemos ingerir.
Por una decisión Ética
¿Qué derecho tenemos a despojar de la vida a otro animal, aún innecesariamente?
Es cierto que los animales no conocen sus derechos y no siempre respetan los nuestros. Un niño muchas veces se encuentra en una condición similar. Por lo tanto, ello es irrelevante para justificar la crueldad. Si los seres humanos somos tan inteligentes, ¿por qué no usar nuestra alabada razón para elegir un comportamiento no violento?
Es imposible vivir la vida sin causar algún daño, pero eso no nos autoriza a causar intencionalmente un daño innecesario. Sólo porque podrías golpear a alguien accidentalmente con tu auto no es razón para atropellar a alguien a propósito. Y si todo el mundo atropella a los demás, ¿tú también debes hacerlo? ¿No es más valeroso pensar y ser conciente antes que seguir ciegamente la masa?
El asesinato, el maltrato de menores y la crueldad hacia los animales son todas conductas inmorales. Hoy en día nuestra sociedad fomenta comer carne y las crueldades de las granjas industriales, pero la historia enseña que la sociedad alguna vez fomentó la esclavitud, el trabajo de niños y muchas otras prácticas que hoy en día son reconocidas mundialmente como erróneas.
Daniela Romero Waldhorn
Fuentes:
• PeTa: Personas por la Ética en el Trato de los Animales: http://www.petaenespanol.com/
• UVA: Unión Vegana Española: http://www.ivu.org/ave/
• Didi Ananda Mitri, “¿Qué hay de malo en comer carne?”. Ananda Marga Publicaciones. Madrid. 9ª edición. 2003.
miércoles 4 de enero de 2012
Bien parecido
pero mas distantes que nunca.
Compartir esas cosas que llevo dentro,
que descubrí en este tiempo,
quien soy hoy de nuevo...
Eso es lo que quiero.
Para tener lo que nunca pude,
tendré que intentar lo que nunca hice,
Valor y perseverancia,
control y amor hacia mi.
Seré egoista hoy,
no quiero darme vuelta de nuevo,
arrepentirme de lo que siempre dejé sin terminar.
El que abandona no gana,
nada, nunca, eso pasó,
acá estoy siendo lo mismo de siempre, con mas defectos que virtudes.
martes 3 de enero de 2012
12 pasos para cambiar un poco las cosas...
- Hazte vegetariano.
- Hazte vegano.
- Conviértete en un gran cocinero. Nadie come porque la comida sea sana, sino porque es atractiva y sabe bien.
- Aprende sobre nutrición.
- Aprende sobre bebés veganos. La gente te dirá que está bien para los adultos, pero no para los niños. Invierte en varios ejemplares de "Vegan Nutrition" (Nutrición Vegana) de Gill Langley y "Pregnancy, Children and the Vegan Diet" (Embarazo, Niños y la Dieta Vegana) del Dr. Michael Klaper, ambos disponibles en la Vegan Society.
- Consigue algunos libros más y apréndelo todo sobre los argumentos del veganismo referentes a los derechos animales y la ecología. Yo particularmente recomiendo "The Silent Ark" (El Arca Silenciosa) de Juliet Gellatley y "Diet for a New America" (Dieta para una América nueva) de John Robbins.
Estos pasos te otorgarán tu cinturón negro en veganismo, listo para defenderte ante cualquier situación. Entonces ya es hora de empezar a enseñar. - Hazte activista.
- Unete o funda un grupo local.
- Lee revistas para mantenerte al día.
- Da el diezmo. Este es el viejo sistema en que la gente daba el 10% de sus ingresos a la iglesia. Si tu trabajo te mantiene demasiado ocupado para poder hacer campañas, por qué no "financiar" campañas externas dando el 1% de tus ingresos al grupo que te guste.
- Adiéstrate. Aprende tratamiento de textos, haz un curso de periodismo, trabaja como voluntario de una organización vegetariana. Se dice que la pluma es más fuerte que la espada, pero con un ordenador realmente puedes darle una patada en el trasero a Ronald McDonald.
- Consigue el mayor poder que puedas y utilízalo bien. Hazte profesor, médico, cocinero, productor de cine, escritor o político. Si Gales puede tener un Ministro de Agricultura vegetariano que ayuda a los granjeros a cambiar de producir ovejas a producir hortalizas biológicas, ¿por qué no tu país?